Concurrencias

    Mar en calma, viento flojo de levante, luna nueva en algún lugar de la noche. Belle se protege los ojos del haz de luz que lanza el reflector de la patrullera. Avanzando en sentido contrario, María se asoma a la amura de babor, una copa de champán en la mano, y la voz de su acompañante le susurra al oído, Aquellas luces son Africa, cielo. Nuevas ciudades, nuevos horizontes, todo nuevo y resplandenciente.
    Hormigón y cristales, edificios como tentáculos que intentan alcanzar el cielo, personas y automóviles disparándose en todas las direcciones. Nieva sobre la gran retícula. Es hora de ponerse en camino si quiero encontrar sitio en el albergue, piensa Belle. María pasa y arroja una moneda. Pero Belle no agradece la limosna. Ni siquiera abre los ojos. Ha comenzado a soñar que está de vuelta en Bamako. Es una niña caminando por el laberinto de calles terrosas de su barrio. Contra los muros de chapa de las chabolas se apoyan blancas estatuas de ojos fríos. No es más que un sueño, todo es sueño, todo es nada.
    Luz blanca, latón y frío, instrumentos punzantes sobre una batea metálica. María se coloca los guantes de látex. El cuerpo de Belle parece una crisálida esperando una primavera que no llegará. Levanta la sábana: los vasos sanguíneos sobre la piel lívida le recuerdan a cauces que han extraviado el mar: las retinas son supernovas que flotan en la nada sin límites de la órbita ocular. Toma un bisturí y pone en marcha la grabadora. Sajar, ver, comprender acaso.

concurrencias

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#Sergio Lozano Sangrador :: slsangrador@gmail.com

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2 pensamientos en “Concurrencias

  1. Siempre es grato reencontrar a un amigo en este vasto océano digital.
    Un abrazo.

  2. El mismo estilo. El filo mucho más afilado…me gusta.
    Ahora que te he encontrado pienso seguirte, amigo.
    Un abrazo

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